GUILLERMO ARREOLA

Guillermo Arreola

Es escritor de cuentos y novela, poeta, sus piezas literarias tienen una conexión misteriosa con su obra pictórica, se comunican, comparten atmósferas. Nació en Tijuana en 1969 y vive en la Ciudad de México. Tiene una deuda con el teatro que le inspira y le empuja a crear para el escenario. Adoptó una pequeña perrita que llama Biga, y esta relación le ha tocado fibras emocionales que seguramente veremos reflejada en su obra. Por lo pronto pasean juntos por la colonia Condesa.


En un estudio caótico, con pinturas y papeles en el piso, obras terminadas y en proceso, Guillermo Arreola nos habla de su relación física con el lienzo.

El proceso de trabajo

- Es un pudor que no tiene mucho que ver con ser egoísta, es pudor, por ser un proceso íntimo. La pintura es como una casa, mi casa más segura, un refugio más allá del éxito, más allá del fracaso o más allá del amor, ahí está la pintura.

La pintura como un asunto de vida

- Significa poder decir que todo, pero sigue siendo vago, significa un sostén y una propulsora de necesidades. La pintura para mí sí es infinita, no te mira, no hay fin y nos podemos proponer llegar a algo quizás para calmar las impaciencias propias de uno, pero no hay fin.

El proceso de creación

- Tal como lo he vivido, he comprobado que no hay manera, es muy difícil admitirlo, no hay manera de tener el control absoluto, la pintura es mi cuerpo, ni siquiera es como mi apéndice, sino un intento de fusión.

El lienzo en blanco

- Lo enfrentas admitiendo, en mi caso, y me ha costado admitir, que estás frente a una forma en la que vas a ser un poco zarandeado quizás. Incluso, humillado. Estás ante la humillación de la nada. A veces gana el blanco pero no por mucho tiempo. Es permitir que esa forma te posea, permitir que esa blancura de la nada te posea.

Creación y sexo

- Este cuerpo a cuerpo con el lienzo, es similar al sexo. Exige también una confrontación que puede ser a veces violenta, es algo que me gusta, me provoca placer.

Terminar el lienzo

- Lo pienso bastante.

No terminar el lienzo

- Es una posibilidad, considerar que se te fue. Después de observar la pintura, hay que poner un alto, pero también hay que detenerse y darle tiempo y energía a otras posibilidades.

Un libro

- Cualquier libro de la Biblia, el libro de Job, quizás, es el que más me ha impactado.

Sufrimiento y arte

- El sufrimiento que creo ha sido uno de los elementos que se ha tratado de desvincular con los procesos artísticos, el sufrimiento de quien lo hace o colabora en eso es parte del misterio del arte. Me parece terrible desvincular la posibilidad del arte de eso, como también negar la posibilidad del placer, es una gran necesidad el placer y el sufrimiento.

El fetichismo creador y el rito del proceso artístico

- Tengo imágenes de revistas, diarios, pero me gusta tener cerca también un tarot, no por las cuestiones esotéricas, sino por las imágenes, los arcanos, el arte es el arcano. Y lo he usado como una forma de guía cuando sientes que podrías perderte, lo he sentido como un cómplice. El tarot es una complicidad pictórica.

Arte como resultado del lenguaje

- Es un enfrentamiento de poderes. No sé realmente hasta dónde puede llegar esto de hacer arte con lenguaje. Para echar una casa abajo necesitas lenguaje, no se sostiene de otra manera, necesita el lenguaje, entonces lo veo como confrontación entre la imagen y la palabra.

Crear un readymade

- Mira, debe ser aburridísimo, porque volviendo a la diferencia de elaborar a través del lenguaje un objeto, el objeto ya está ahí; y no le veo forma de comparación a vivir el proceso de una pintura. Yo creo que sí tiene raíz sexual cuando la relación y el proceso de elaboración son tan orgánicos, y me parece muy complicado que se pueda dar con el readymade.

El arte sin misterio

- Vivimos en un tiempo en que el arte, como lo entendíamos, ha sufrido una especie de persecución porque quieren que el arte muestre su verdad y creo que despojarlo tiene que ver con algo fundamental que es el misterio del arte. Se le exige que muestre su verdad como si ese misterio tuviera que ver con algo deshonesto, casi delincuencial.

El arte y el éxito

- El arte es una búsqueda, intentos, tropiezos, el fracaso siempre es un aliciente también. Habría como un rompimiento en tu relación con la pintura con el éxito visto como reconocimiento, tiene mucho que ver con nosotros, se rompería ese vínculo de intimidad.

Milenio

El lienzo cargado de texturas, de esgrafiados y rayados denuncia arranques de temperamento, la emoción por pintar, por trazar una senda creativa. Guillermo Arreola quiere que veamos cómo vive la pintura, cómo la trata, la relación corporal que tiene con el lienzo. Carga un lado de la composición con tres figuras casi indefinidas, que surgen de una base de tonalidades sobrepone y que rasga para dale al color un sentido sensorial, táctil. La vitalidad del extremo que ilumina con tonos más claros hace del fondo un horizonte. Lo que en la pintura parece accidental es consecuencia de la intensa relación con el trabajo. La violencia de la pincelada o la mezcla del color son posibles porque el pintor se integra con la pintura, existe a través de lo que crea.