OLGA CHORRO

Olga Chorro

Recuerda su educación en el Instinto Cabañas como los años que más disfrutó, pasaba las horas observando los murales de José Clemente Orozco. Indudablemente fue una gran educación. Su conocimiento del arte va más allá de la creación, también trabajó en una galería para aprender algo que ninguna escuela imparte: el mercado de arte. Se involucró en hacer una ficha técnica, una museografía, cómo colgar un cuadro. Vivió un contacto distinto con la obra, desmitificó nombres y valoró otros. Afirma que hacen falta espacios más diversos y más libres de discusión para el arte.


Está convencida de que un artista se hace en el trabajo y la experimentación diaria. El taller cotidiano es la mejor escuela de arte.

INICIO EN EL ARTE

- Empecé a estudiar pintura desde los ocho años. Cuando terminé la preparatoria, sabía que quería entrar a la escuela de artes plásticas. Entré a la Esmeralda pero no terminé porque esperaba algo distinto de la escuela. Estuve un año y luego conocí a un pintor que daba clases en La Esmeralda, que era maravilloso, se llamaba Antonio Zafre, y entré a estudiar dos años con él. Luego me fui a vivir a Guadalajara, y estuve un año en el Instituto Cultural Cabañas. Después tramité una beca y me fui a estudiar a Viena tres años, y realmente fue ahí donde me di cuenta que los estudios son en el taller, trabajando diario, tener una disciplina, investigando. Esa es la mejor escuela.

LECCIÓN DE DIBUJO

- Me concentré en el dibujo por… por neurótica. Trabajar en dibujo tiene un lenguaje muy distinto al del taller, en la forma en la que trabajas y te acercas a la obra. Le tengo mucho amor al dibujo. Se piensa que el dibujo nada más es grafito y el dibujo son muchísimas cosas. Para dibujar puedes utilizar carboncillos, las superficies: un papel satinado, un papel rugoso, he dibujado mucho en madera. Se puede dibujar a partir de las líneas de la superficie, las puedes aprovechar, integrar y a veces son un obstáculo a resolver. Trabajé dibujos en punta de plata, con preparaciones en creta. Ahora con las ventajas que tenemos con los materiales, haces una preparación en creta, y un lápiz H funciona distinto en una superficie de madera con una imprimatura que sobre un papel. Todas estas diferencias y vertientes que puedes hacer en el dibujo son muy interesantes.

LA FIGURA HUMANA Y EL AMBIENTE QUE LA CONTIENE

- Empiezo por pensar en la obra globalmente, no solamente el cuerpo o la escenografía. Los modelos aparecen como los personajes que van en éste cuadro, aunque tú no quieras, ya son esos personajes.

NECESIDAD DE LIBERTAD

- Hay necesidad de belleza pero sobre todo hay una necesidad de libertad. Libertad de expresarte, sin que te digan, ya sea museos, galerías, curadores, qué es lo que tienes que hacer. Creo que más allá de la forma de expresarte, es muy importante no caer en esta tentación de las formas del mercado.

REFLEXIONAR A PARTIR DE LA OBRA

- Lo que hago con mi obra o lo que quiero decir con mi obra, es una reflexión sobre lo que somos, sobre lo que sentimos, las pasiones que tenemos. Mi obra no habla sobre temas puntuales, no habla sobre problemas políticos. Busco temas que nos interesen a todos, y que vivamos como seres humanos.

ADÁN Y EVA, DE DURERO AL DÍA DE HOY

- Qué nos queda de eso? No nos diferenciamos tanto de lo que éramos a lo que somos. Somos lo mismo desde el tiempo de Durero, nos preguntamos las mismas cosas, sentimos exactamente lo mismo. No hemos cambiado, las formas cambian. Con los desnudos lo que hago es enseñarnos sin pudor, vernos como somos.

¿STATU QUO? Y EL MILENIO VISTO POR EL ARTE

- Empecé a trabajar en esta pintura y oyendo las noticias un político dijo que estábamos en un momento de statu quo. Me pareció tan gracioso que lo usé como título de la obra. Lo que quiero exponer es que en el momento que estamos tenemos todas las respuestas y los ejemplos, pero no los aplicamos. Es lo que también sucede en el arte contemporáneo. El pasado no está de moda, lo maquillamos, y no queremos ver que en el pasado está todo. Se han repetido un sinfín de hechos que, si aprendiéramos de ellos, nos harían una sociedad más justa y respetuosa. Dejé el título con un signo de interrogación porque se lo estoy preguntando a quien lo está viendo. El estereotipo de mi personaje es una persona que podría vivir en cualquier ciudad del mundo, que tiene acceso a todo tipo de información y no sabes si la va utilizar o no. El color encierra mucho del concepto de la obra, es gris, no podía utilizar mucho colorido ni contrastes porque estamos en un periodo totalmente lineal, sin matices.

Statu Quo?

En el dibujo están las entrañas de la pintura. Las líneas del boceto sostienen las bases de una pintura. A partir del Renacimiento el dibujo fue considerado una obra autónoma que no necesitaba crecer a otro formato. Olga Chorro toma el lienzo para dibujar en gran formato. Su pintura llamada Statu Quo está resuelta con la noción de la línea, del trazo interno del dibujo. Un hombre rodeado de información se pregunta si este saber nos sirve de algo y si este Statu Quo, debería ser nuestro momento actual y por qué tenemos que aceptarlo así. Con los puños cerrados, conteniendo la ira que niega que las cosas deban de quedarse como están, nos mira, nos cuestiona. Aceptamos lo que vivimos con la impotencia de alcanzar un verdadero cambio.