CRISTINA SANDOR

Cristina Sandor

Su rostro recuerda a los retratos de Tamara de Lempicka. Nació en 1978 en el occidente de Rumania, en la ciudad de Arad. El amor por un pintor la trajo a Durango y es mexicana por elección. Estudió en la Facultad de arte y diseño de la Universidad del oeste de Timișoara y fue museógrafa. Su relación espiritual con el arte le da fuerza en la férrea disciplina con la que trabaja y la sumerge en la obsesión por perfeccionar su obra. Se acostumbró al clima del desierto y demuestra que el arte es el lenguaje común que une a las personas.


Su pintura contrasta el oro con la penumbra en un “elogio a la sombra” que invita a un estado meditativo, a la abstracción del mundo que nos envuelve.

LA ABSTRACCIÓN EN EL ESPÍRITU

- Toda la facultad hicimos ejercicio figurativo. Tanto que dije: “Hay más y tengo que experimentar algo que se acople a mi espíritu”. Conocí al gran artista Constantin Flondor, un pintor muy religioso, un pintor ortodoxo que pinta la naturaleza en su espiritualidad, o sea, el espíritu de la naturaleza. Lo abstracto visto como algo litúrgico, un simbolismo muy profundo, muy importante. Me movió tanto que decidí empezar a experimentar con el concepto de la naturaleza creada por Dios y cómo nosotros nacemos de un Dios. Es una búsqueda de respuestas sobre el mundo exterior y el mundo interior.

PINTAR LO INVISIBLE

- Manejo el símbolo del aire. El aire es invisible, no se ve, pero en el aire, en el cielo hay tanto movimiento, hay vibraciones y colores. Es elAlto, la autoridad máxima.

PINTAR EL SUBCONSCIENTE

- Son imágenes y paisajes del interior. Lo que estoy haciendo es conversar con mi subconsciente obscuro, a veces me estoy liberando de esto pintando unos paisajes con mucha luminosidad haciéndolos parte de mi. Estoy escuchando, meditando sobre el silencio, los ritmos que me da la línea, la gesticulación de mi temperamento. El color, por ejemplo, si viene del gris, voy a buscar que el gris salga con la calidad con otro color. Nace otra posición de otro control.

LA ABSTRACCIÓN NACE DE LA NATURALEZA

- La naturaleza me inspira tanto, no lo puedo explicar. Se refleja en mí este espíritu de la naturaleza y tengo que expresarlo sobre algo material, sobre el lienzo. La pintura abstracta es un velo porque estás pintando algo que no se ve, detrás del velo hay otra cosa que es la abstracción absoluta. Está en el mundo material, y está dentro de este mundo. Me puede inspirar una nube, me puede inspirar un árbol, la inmensidad del mar. Es un arte muy intuitivo, sale a veces del subconsciente, lo pienso y no me doy cuenta pero tengo que estructurarme de tal forma en que la composición esté bien hecha.

EL ORO EL BRILLO DE LA ILUMINACIÓN

- La hoja de oro se utiliza en los íconos y tiene un fuerte impacto en la cultura bizantina. Está muy presente en las iglesias, es algo muy sagrado con un simbolismo extraordinario. El oro es el metal precioso más perfecto y tiene un carácter ígneo y real, simboliza a la divinidad, el cielo, la luz celestial y la perfección. En la cultura rumana el dorado es Dios y en algunas culturas antiguas, en China, Buda está realizado en oro. En muchos países pensaban que los dioses tenían carne de oro. Los faraones egipcios y sus sarcófagos están dorados. Me quedé con esta impresión de los íconos que vi en las iglesias ortodoxas y dije: “me voy a fugar con ellos de tal manera que me dén algo que a mí me guste”.

LAS TÉCNICAS

- El lenguaje básico que utilizo es la gráfica. Es el punto, la línea, la mancha, la forma, el volumen. Al principio utilizaba la técnica sobre papel. La gráfica de caballete en diferentes formatos es muy importante porque está muy ligada al dibujo. Luego empecé a descubrir el color, los azules, los rojos, los anaranjados. Mi vida en México cambió gracias a esta luz que tiene Durango, donde los colores son más fuertes, más claros. Empecé a hacer pintura en óleo porque en la facultad no nos dejaban pintar en óleo. Nos daban la técnica del color, composición, grabado, casi todas las técnicas, las tradicionales principalmente, grabado en relieve. Cuando experimenté la primera vez el óleo dije: “de aquí soy”.

ICONOSTASIS, EL MURO DE LO SAGRADO EN EL MILENIO VISTO POR EL ARTE

- Decidí expresar y crear un iconostasis abstracto. Entonces elegí el símbolo de la totalidad, creadora y de lo venerado que me encantó, de lo perecedero, de cómo pasa el tiempo. Empecé a construir la composición para que cuando mancho y tapo la hoja de oro, esté ocultando a la luz. Lo que quiero decir con esto es cómo nos estamos volteando de la luz hacia la oscuridad.

Declive

La riqueza del trabajo y los materiales utilizados en el arte medieval, el detalle de la elaboración de los iconos, altares y vitrales tenían un significado metafísico, y la misión de hacer de la fe una presencia venerable. El oro del fondo de las pinturas simbolizaba la iluminación del ser, la luz que surge de le entrega piadosa. Esta pintura de Cristina Sandor llamada Declive retoma este lenguaje y la cubre completamente de hoja dorada. El brillo está oculto con violencia entre pinceladas ocres, negras y rojas. La iluminación cubierta por la necedad y la ceguera que nos hace insensibles al mundo. Esta abstracción de nuestra desolación, del dolor que nos rodea se sintetiza en una metáfora cromática, en el contraste entre la luz y la sombra, entre la sabiduría y la ignorancia.